lunes 2 de noviembre, 10:27 AM
Buenos Aires, 2 de noviembre (Reporter, por Laura Lunardelli). En su paso por el Pepsi Music, Die Toten Hosen y Faith No More encantaron al público argentino. Los alemanes llegaron para ratificar su inexplicable entrañable lazo con seguidores punkies que los idolatran como para verlos por tercera vez en el año, y los hasta hace poco disueltos FNM hicieron gala de su cóctel de estilos que los convierte, paradójicamente, en una banda de rock única.
Faith No More brindó sin duda alguna una presentación inolvidable para cuanto asistente se acercó a un Club Ciudad de Buenos Aires que parecía listo para una lucha en el barro pero que fue, en realidad, el escenario de una performance potente pero también glamorosa.
Porque la banda que lidera vocalmente Mike Patton se caracteriza justamente por una versatilidad que le permite ladear sin perder la forma entre el clásico de los 70 "Reunited" -a dos voces con el tecladista Roddy Bottum-, enfundada en trajes en colores pastel y con una enorme rosa en la solapa, y la furia de "From out of Nowhere".
Como si fuera poco el despliegue musical de FNM, la banda se preocupó por comunicarse con su público en castellano en todo momento, un detalle que pocos músicos extranjeros tienen en cuenta al pisar estas pampas y que le sumó a la presentación una particular cuota de complicidad.
"¡Atención!", alertó Patton antes de cantar la "letra española" de "Evidence", a la cual se sumaron, entre muchas otras, composiciones como "Caffeine", "Surprise!", "Last cupo f Sorrow", "Ashes to Ashes" y "Easy", para demostrar que a pesar de su impasse y de no editar disco de estudio desde hace más de una década FNM no sólo es una banda representativa de los 90 sino explicativa del variopinto rock mundial actual.
Y de variopinto Die Toten Hosen nada, pero sí de punk que deleita al público argentino, acaso uno de los más clásicos en lo que respecta al género. La sola aparición del vocalista Campino en escena exaltó a los concurrentes, que comenzaron, para no parar en todo el show, con sus cánticos de aliento.
El caso de los Toten Hosen es único en la Argentina. Este año ya se presentaron en dos ocasiones en el Roxy y volvieron por más para cerrar el Pepsi Music en su segunda jornada -que debía ser la tercera pero se convirtió en la segunda por suspensión de la anterior por temporal-.
Así las cosas, Campino no tenía más que hacer uso de su carisma y cantar las canciones que en este país todos conocen de memoria, como "Pushed Again" y "Auswärtsspiel", esta última dedicada a su compatriota Lothar Matthaus. "No sabemos por qué no quiso venir a trabajar acá ", se lamentó el cantante, sobre el técnico de fútbol que hasta hace unos días iba a hacerse cargo de la dirección de Racing Club.
Y, claro está, una escena infaltable era la reunión en el escenario con Los Violadores -que habían tocado más temprano en el Pepsi-. "Nuestros mejores amigos aquí en la Argentina", se anunció, antes de interpretar "Uno, dos ultraviolento", con Pil Trafa al micrófono.
Un momento también imperdible para el público local fue cuando Campino eligió a un chico entre los enfervorizados concurrentes para cantar a dúo "Paradies". Y, después, juntos hicieron moshing para enfatizar la comunión con quienes estaban debajo del escenario.
Así, a pesar del alerta meteorológico y del barrizal en el que se convirtió el campo del Pepsi Music, el público argentino disfrutó encantado de la segunda jornada de un festival que continuará el próximo fin de semana, si las nubes lo permiten. (Reporter)
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