Reporter

Fernando Díaz hace cine "diferente" en "La extranjera"

lunes 2 de noviembre, 9:25 AM

Buenos Aires, 2 de noviembre (Reporter, por Laura Lunardelli). Con estreno comercial programado para este jueves, "La extranjera", con Arnaldo André y María Laura Cali, es una película "diferente" tanto por su estética como por su trama según los dichos de su propio director Fernando Díaz.

Hermética en su inicio, casi sin diálogos, y con una estética que no es la convencional del cine argentino y escapa al típico plano-contraplano, la cinta que plasma básicamente "el encuentro de una mujer con la tierra", según Díaz, está coprotagonizada por Roly Serrano y Norma Argentina.

"No pensamos en el público sino en hacer la película que queríamos", dijo Fernando Díaz a Reporter, para explicar la motivación de un filme para nada convencional, más que nada tratándose de la producción nacional.

Ganadora del Premio Signis en el Festival de San Sebastián y ya mostrada en Cannes y Trieste, "La extranjera" es una cinta particular, según lo reconoció su realizador. "No es la típica película; yo quería hacer una película diferente", dijo el mismo responsable de "Plaza de almas".

La película fue rodada en la ciudad española de Barcelona y en la provincia de San Luis, en un pueblo llamado Bisley y recreado como Indio Muerto. "Rodamos en condiciones extremas -rememoró Díaz-; tres veces recorrí la provincia en busca del lugar donde hacer Indio Muerto hasta dar con Bisley, un lugar en vías de desaparición como muchos otros pueblitos del interior".

"A nivel de producción sabía que iba a ser complicadísimo, por ejemplo por tener que trasladar un equipo de 35 personas todos los días durante una hora y media y no tener ni agua, ni baño ni luz eléctrica, pero la sequedad de la tierra y los cielos que había en Bisley no los había en ningún otro lado. Valía la pena", destacó el director.

Más allá de los contratiempos geográficos y climáticos, entre los que se cuenta un temporal que paralizó el rodaje durante toda una semana, Díaz resaltó la satisfacción propia y de todo el equipo a la hora de trabajar.

"Se pudo hacer porque el grupo de trabajo era extraordinario. Fue duro pero, por otro lado, estábamos como de vacaciones. Para los que somos de la ciudad fue divertido. Fue como volver a una segunda infancia. Estar viviendo sin agua, sin electricidad ni baño lo compensa el contacto con la naturaleza", finalizó Díaz. (Reporter)

LL

RECOMENDÁ ESTE ARTÍCULO

Mi recomendación es:

Promedio (Not Rated)

0.0 stars