martes 3 de noviembre, 5:09 PM
Buenos Aires, 3 de noviembre (Télam).- Lo primero que le miraron los tres hermanos de Martín Amarilla-Molfino, al nieto recuperado número 98, fue el lóbulo de la oreja, porque "ninguno de nosotros tiene pulpita", confesó Mauricio.
Una de las características de la familia es que carecen del lóbulo separado, lo cual les da una huella de identidad tan poderosa, que los componentes del núcleo parental confían tanto -o más- en el dato de la oreja, que en el del ADN.
Hasta la casa de las Abuelas de Plaza de Mayo, Martín llegó acompañado por la titular de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), Claudia Carlotto, quien le dijo "sos hijo de Guillermo Amarilla y de Marcela Molfino y tu familia espera para conocerte".
Ambos tomaron un taxi desde la city financiera y llegaron nerviosos a la sede de Virrey Ceballos al 500.
A Martín lo esperaban los tres hermanos (Mauricio, Joaquín e Ignacio) y varios tíos Amarilla y Molfino, junto con Estela de Carlotto y otras abuelas de la institución.
Guillermo Molfino dijo a Télam que su familia tuvo "cartón lleno" durante la dictadura al sufrir el secuestro el 12 de junio de 1980 de la madre en Lima, Perú, y apareció asesinada en Madrid.
Están "desaparecidos mi hermana Marcela y mi cuñado Guillermo. Otros hermanos fueron secuestrados y torturados", amplió Guillermo.
A la madre de Marcela, Noemí Gianetti de Molfino, la secuestraron en Lima casi en el mismo momento en que pudo haber nacido en cautiverio el nieto Martín, ahora con la identidad recuperada.
El mayor de los hermanos de Martín, Mauricio, nació en 1975 en Resistencia; el segundo, Joaquín, nació en 1977, en Capital Federal y el tercero, Ignacio -de nueve meses en el momento del secuestro de los padres- en Francia, durante un breve exilio de los progenitores.
"Qué familia más grande que tengo", asegura el tío Guillermo que dijo Martín al ver por primera vez a sus hermanos y parientes.
Estela de Carlotto encabezó la conferencia de prensa en la que se informó del hallazgo de Martín, oportunidad en la que le preguntaron sobre el inicio del juicio por violaciones al ex dictador Reynaldo Bignone.
"Bignone me dijo a mí que (a los desaparecidos) los mataron a todos. No hay que tenerles lástima porque sean unos viejos. Siguen siendo peligrosos", sintetizó la titular de Abuelas de Plaza de Mayo. (Télam).- eb-rc-cdb03/11/2009 16:06
Promedio (Not Rated)
Copyright © 2009 Télam