martes 3 de noviembre, 9:34 PM
Barcelona, 3 de noviembre (Télam, especial por Cecilia Guardati).- Los Estados africanos boicotearon hoy las negociaciones sobre cambio climático de Barcelona, previas a la cumbre de Copenhague, ante la opacidad y falta de ambición de los países industrializados en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
No obstante, la medida de presión, que implicó la suspensión de algunas reuniones, fue levantada al finalizar la jornada tras la promesa de los países ricos de discutir en profundidad sus propuestas de recorte de emisiones, anunció el presidente del grupo de trabajo sobre el Protocolo de Kioto, John Ashe.
Pese a este compromiso, si las negociaciones no avanzan mañana, los países africanos podrían volver al boicot, advirtió el delegado de Gambia, Ousman Jarju, uno de los líderes de la protesta.
"No somos nosotros quienes estamos bloqueando el acuerdo. Sin cifras concretas, que reflejen los compromisos a nivel doméstico de los países desarrollados respecto a la reducción de emisiones, no podemos avanzar sobre otras cuestiones", dijo Jarju en declaraciones a Télam después de que los africanos anunciaran la situación de parálisis.
Por su parte, el presidente del grupo africano, Kemal Djemouai, denunció que los países industrializados "no están poniendo sobre la mesa objetivos claros y ambiciosos" en cuanto a recortes de emisiones, y "sin elementos concretos no podemos seguir negociando".
"África negocia de buena fe, esperamos que los países desarrollados también. Para ellos puede ser un problema político, pero para nosotros es una cuestión de vida o muerte", añadió, por su parte, la keniata Grace Akumu.
La demanda de mayor ambición a los países industrializados fue respaldada también por el grupo de los 77 más China, en el que está representada Argentina.
Ambos grupos acusaron asimismo a los países ricos de querer "abandonar el Protocolo de Kioto", que expira en 2012.
"Ellos quieren alejarse y desechar el Protocolo", advirtió el presidente del grupo de países en vías de desarrollo, Lummunba Stanislas.
La ronda de negociaciones de Barcelona, que se desarrollará hasta el viernes, es la última oportunidad que tienen los países industrializados y los en vías de desarrollo para avanzar sobre las bases de un acuerdo global de cara a la crucial cumbre climática que se celebrará en diciembre en Copenhague.
En el fondo del debate está la forma que debe adoptar el acuerdo futuro en Copenhague. Por un lado, los países en desarrollo quieren prorrogar el actual Protocolo de Kioto, que sólo establece compromisos para los países ricos, cumpliendo con los mecanismos del propio instrumento internacional.
En cambio, la Unión Europea (UE) y otros países industrializados buscan un nuevo tratado más amplio que comprometa en el recorte de emisiones a las potencias emergentes.
La UE llegó a la reunión con una propuesta de reducir las emisiones en un 20% para 2020 y con una oferta ambigua en cuanto a financiación, pero advirtió que no elevaría sus metas si no hay un acuerdo global.
Por su parte, Estados Unidos, que está fuera del Protocolo de Kioto, no hizo ningún anuncio concreto pero se comprometió, bajo el mandato del presidente Barack Obama, a trabajar para quedar fuera del acuerdo de Copenhague.
"Los países ricos se esconden detrás de Estados Unidos, pero no podemos esperar a que ellos se comprometan, no van a estar hoy, ni mañana ni en Copenhague", advirtió el combativo Ousman Jarju.
En tanto, los países africanos esperan que los industrializados se comprometan a una reducción del 40% de sus emisiones de gases de efecto invernadero con el horizontes de 2020, respecto a los niveles de 1990, de acuerdo con el documento publicado hoy por el grupo.
"Estamos pidiendo objetivos acordes con lo que exige la ciencia. África no es responsable del cambio climático, pero está sufriendo su impacto con mayor velocidad. Estamos perdiendo seres humanos por las sequías, inundaciones y hambrunas", subrayó Akumu. (Télam) cg-jab03/11/2009 20:31
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