martes 3 de noviembre, 7:48 PM
Tegucigalpa, 3 de noviembre (Télam).- El Congreso de Honduras resolvió hoy hacer consultas sobre la restitución del derrocado presidente constitucional Manuel Zelaya, decisión que dilata y podría hacer peligrar el acuerdo alcanzado el viernes último para la solución de la crisis orgiginada en el golpe de Estado del 28 de junio último.
El Congreso de Honduras decidió hoy consultar a la Corte Suprema de Justicia sobre el acuerdo que busca superar la crisis institucional, mientras llegaban al país el ex presidente chileno Ricardo Lagos y la secretaria del Trabajo de Estados Unidos, Hilda Solís, que integran la Comisión de Verificación.
"La decisión que tomó la directiva del Congreso no fue por unanimidad, porque se opusieron tres miembros (del Partido Liberal) zelayistas, pero la mayoría (son 12 en total), resolvió esa consulta con la Corte con la intención de que este jueves se constituya un gobierno de unidad nacional sin la restitución del presidente Manuel Zelaya", dijo el diputado Javier Hall a Télam.
Hall, que junto a 22 diputados zelayistas se reunieron luego de la decisión de la directiva del Congreso, subrayó, en declaraciones telefónicas desde Tegucigalpa, que esa consulta, que también incluye a la Procuraduría Nacional, "no es vinculante".
Por su parte, el dirigente campesino del Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado, Rafael Alegría, señaló a Télam que constituir un gobierno de reconciliación sin Zelaya en la Presidencia "sería una locura, no es posible" y ahora lo vamos a tratar con la Comisión de Verificación del acuerdo San José-Tegucigalpa.
"Está claro que quieren darle largas al arreglo", pero puntualizó que la decisión de la conducción del Congreso, "no menciona para nada la constitución de ese gobierno de unidad sin la restitución de Zelaya".
La decisión de las autoridades del Congreso pide a los magistrados de la Corte que "de forma urgente emitan una opinión", según dijo el diputado Erick Rodríguez, integrante de la directiva citado por la agencia noticiosa alemana DPA.
El acuerdo firmado el viernes pasado entre los representantes del presidente Manuel Zelaya y del de facto, Roberto Micheletti, busca resolver la crisis desatada el pasdo 28 de junio cuando comandos militares arrestaron a Zelaya por órdenes de la Corte Suprema, pero en lugar de llevarlo ante la Justicia lo expulsaron a Costa Rica.
El acuerdo, denominado San José-Tegucigalpa, fue firmado tras la decisiva presión de Estados Unidos, que envió una misión encabezada por el secretario adjunto para América Latina, Thomas Shannon.
El punto principal del acuerdo establece que se deberá formar un gobierno de unidad y reconciliación con miembros de ambas partes a más tardar el jueves 5 de noviembre, mientras al Parlamento deberá decidir sobre la restitución de Zelaya en la Presidencia.
Por otra parte, hoy llegaron la estadounidense Hilda Solís, y el chileno Lagos, para formar parte de la Comisión de Verificación que deberá supervisar el cumplimiento del Acuerdo San José-Tegucigalpa.
Esa comisión tendrá como trabajo supervisar la conformación del gobierno de unidad y reconciliación y en ella participarán también los hondureños Arturo Corrales por el régimen de facto y Jorge Arturo Reina, como representantes de Zelaya.
Solís y Lagos fueron nominados por la Organización de Estados Americanos (OEA), organismo que también designó a Enrique Correa y el argentino José Octavio Bordón, como parte del equipo de la Comisión de Verificación.
El gobierno estadounidense adelantó que la secretaria Solís sólo permanecerá un día en Honduras, pues deberá abandonar Tegucigalpa mañana miércoles.
En tanto, los miembros del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado exigieron a los diputados del Congreso la restitución de Zelaya en el transcurso de esta semana.
En una protesta frente al Legislativo, la resistencia afirmó que para evitar que la crisis política que atraviesa el país se agudice, "la restitución del presidente Zelaya debe concretarse esta semana", informó el diario local Tiempo.
Ante lo que los dirigentes del frente popular consideran como medidas dilatorias, por la tardanza de una convocatoria al plenario de todos los legisladores, el coordinador de la resistencia, Juan Barahona, afirmó que "si los diputados pretenden prolongar la ratificación del acuerdo es muy peligroso, porque estamos a 27 días del proceso electoral".
En ese sentido, los simpatizantes del Fente reiteraron su decisión de no reconocer los próximos comicios electorales si previamente no se restablece el orden institucional en el país.
De igual forma, la resistencia anunció que para ejercer presión sobre el Congreso sus partidarios se mantendrán el resto de la semana en una vigilia pacífica frente a su sede.(Télam) jol-jab03/11/2009 18:45
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