miércoles 4 de noviembre, 11:42 AM
La Plata, 4 de noviembre (Télam).- La muerte de un defensor ecológico de Lobos, ocurrida hace un año y caratulada hasta hoy como "suicidio", motivó una presentación ante la Fiscalía General de La Plata para apartar del caso por "investigación negligente" a la fiscal de Saladillo, Patricia Hortel.
La presentación concretada hoy ante el jefe de fiscales, Héctor Vogliolo, la realizó como particular damnificado Eduardo Castello, hermano de Carlos Alberto Castello, quien en octubre del año pasado fue encontrado muerto en su casa de Lobos con golpes en su cuerpo y un disparo de arma de fuego en la cabeza.
En el escrito, al que accedió Télam, se solicita que la causa sea recaratulada por otro fiscal como "asesinato", en función de las pruebas y testimonios acumulados por los familiares de Castello.
"La fiscal siempre manejó la hipótesis de un suicidio y nunca reconsideró esa posición, a pesar del tiempo transcurrido y de las numerosas evidencias presentadas que demuestran lo contrario", dijo a Télam el denunciante Eduardo Castello.
Para Castello, "la ausencia de una calificación legal ajustada a todos los indicios recogidos no hace más que retrasar o hacer inútil, por el paso del tiempo, cualquier diligencia tendiente a identificar al agresor o agresores".
En la presentación, se le pidió a Vogliolo "una rápida solución al pedido de apartamiento de la fiscal" Hortel, dado que su permanencia al frente de la causa "no hace más que dificultar el proceso investigativo y desnaturaliza su objetivo, que debe ser el esclarecimiento de los hechos".
Una de las pruebas más relevantes aportadas al fiscal Vogliolo fue el resultado negativo del Dermotest para determinar la presencia de pólvora en la piel, "lo que certificó que Castello no había disparado el arma", dijo el hermano de la víctima.
Entre otras irregularidades denunciadas al jefe de fiscales de La Plata se mencionaron "la falta de preservación del lugar del hecho, no se buscaron huellas digitales en el auto de la víctima ni en el arma hallada en poder de Castello y no se pasaron al expediente las pruebas de ADN y grupos sanguíneos de manchas de sangre encontradas en la ropa del muerto".
Carlos Alberto Castello era propietario desde hacía años de una vivienda en la laguna de Lobos y había encabezado varias inquietudes vecinales destinadas a proteger el medio ambiente.
Según consta en la presentación hecha al fiscal Vogliolo, antes de su fallecimiento Castello había recibido amenazas de muerte por oponerse a la privatización de un sector de la laguna de Lobos. (Télam) ado-hch-jar04/11/2009 10:39
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