sábado 7 de noviembre, 4:00 AM
Desde el Ministerio de Seguridad bonaerense desmintieron ayer los actos de violencia denunciados por el delegado gremial del subte Néstor Segovia al decir que sólo se intentó cumplir una orden judicial de desalojo.
Así lo explicaron a LA NACION fuente policiales que participaron del operativo realizado en Joaquín V. González y Sarmiento, en el Barrio 2000, de Moreno, en el oeste del conurbano bonaerense.
Según dijeron las fuentes consultadas, el predio había sido cedido en calidad de préstamo por el propietario para que Segovia y su familia abrieran un comedor comunitario.
"Pero, con el tiempo, el comedor dejó de funcionar. El dueño del lugar hizo una denuncia porque el predio estaba ocupado y se usaba como gallinero", dijo una fuente policial. La orden de desalojo fue firmada por el juez de Paz de Moreno Juan Radrizzani. El operativo estuvo a cargo de personal de la comisaría 7a. de Moreno.
"Cuando los oficiales llegaron al lugar comenzaron con su trabajo. No había ningún ocupante del predio. Pasados unos minutos, llegó Segovia y comenzó a insultar al personal. Después, se sumó un grupo de vecinos que comenzó a arrojar piedras a los agentes", afirmó un vocero del Ministerio de Seguridad bonaerense.
Según la fuente consultada, un equipo del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) disuadió a los manifestantes.
"Las balas de goma fueron disparadas al piso para disuadir el accionar de quienes tiraban piedras", agregaron los voceros del ministerio que conduce Carlos Stornelli.
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