La Nacion

Rearmarse

viernes 8 de agosto, 3:00 AM

Por Ariel Ruya
De la Redacción de LA NACION

Si tiene una necesidad básica San Lorenzo en tiempos de renovación es, sencillamente, la de rearmarse. La de reinventarse mientras digiere las cenizas del proyecto centenario, conocido como la obsesión por la Libertadores. Pasada la frustración, quedaron aún esquirlas de la golpiza que se generaron más allá del césped. Lo que dejó Ramón Díaz, lo que expusieron las internas, lo que evidenciaron las salidas de Andrés D Alessandro y Diego Placente, lo que descubrió el tiempo de la mediatización a éste, el espacio para armarse, reproducirse, transformarse con la obligación que siempre tiene a mano el Ciclón: el anhelo por el título.

Organizarse, componerse, rearmarse. La deuda interna, aquella que se refieren a las palabras comprometidas, a las actitudes poco amistosas, es apenas una parte del conflicto. El otro, el que surge hoy, es el escenario económico que se presentó luego de la aventura del semestre último: los números en rojo mensuales no fueron la carta visible de San Lorenzo en tiempos presentes. Se trata, pues, de recomponer las piezas desde la dirigencia, para afilar el lápiz de la tesorería; de recomponer la relación entre todos los jugadores; de recomponer el romance con los hinchas, como en aquel invierno inolvidable del Clausura 2007; de recomponer la armonía general.

Nada debería envidiarle a Boca y River esta versión de San Lorenzo, con apellidos confiables. A préstamo, con el aporte del grupo inversor y con, también, algunos nombres que son patrimonio de San Lorenzo, Miguel Russo tiene a su disposición un abanico de oportunidades para continuar el sendero exitoso que empezó en Vélez y continuó en Boca. "El fútbol de D Alessandro es irremplazable", dice, con frecuencia, el técnico, acerca del volante que no mostró su gran potencial en el breve y errático paso. Sin embargo, hay certezas, hay apellidos, hay ambición en un equipo que puede, desde el césped, borrar el último semestre cubierto de sensaciones equívocas. Gonzalo Bergessio levanta esa bandera, Pablo Barrientos se acomoda como el regreso estelar, entre tantos y tantos nombres, desde Agustín Orion, el hombre que debe recuperar el cariño de los suyos, hasta Sebastián Méndez y Bernardo Romeo, acaso, los que más afecto generan y a los que se le perdonan más de un cruce impuntual y más de una ocasión desvanecida.

De rearmarse se trata, sencillamente. De recomponer una estructura que, desde hace algún tiempo, muestra flaquezas de puertas abiertas que desde hoy deberían empezar a clausurarse.

LAS CLAVES
Se mira la creación

La salida de D´Alessandro le dará una oportunidad a varios de asumir el compromiso de la creatividad: Barrientos, Hirsig y los delanteros, con capacidad de ocupar otras funciones.

La defensa está en foco

Sin Tula, con Méndez recuperado, se probó con tres defensores. La idea del DT es ensayar y volver a usar el clásico sistema. Si funciona la defensa, lo demás fluirá con libertad.

La comunión sería ideal

Todas las partes deberían unirse para reinventarse: que los hinchas respalden, que los dirigentes no fallen, que los jugadores se reinserten y que Russo descubra ya lo que es San Lorenzo.

0 Nunca ganó el apertura

San Lorenzo consiguió tres títulos en los torneos cortos y todos fueron en la primera parte del año: Clausura 95, 01 y 07

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