viernes 8 de agosto, 3:00 AM
SHANGHAI.- No tengo dudas de que la Argentina ganó el partido sólo por Messi. Fue el futbolista más decisivo y el que apareció en los momentos clave para vencer a Costa de Marfil. No sólo marcó un gol, sino que además generó el otro, cerca del final. Tiene una velocidad y un cambio de ritmo únicos. La sociedad que armaron con Riquelme dio sus frutos, se vio una armonía y, por lo menos ayer, tuvieron un entendimiento excelente, aunque el partido en general de la Argentina no fue tan bueno, por lo menos según lo que se esperaba. Al equipo lo vi desequilibrado y, en ese sentido, Messi hizo la diferencia arriba. Es la figura indiscutible.
Me sorprendió bastante que un jugador que llegó tan sobre el comienzo de los Juegos Olímpicos por los tironeos de Barcelona y que apenas tuvo seis entrenamientos con sus compañeros del Sub 23 haya entrado en la cancha y haya podido jugar un partidazo así. Incluso le pegaron varias patadas y respondió con personalidad.
Hoy por hoy, en China, Messi es el máximo ídolo argentino. Su figura, más el juego ofensivo del DT, cautivó bastante a los aficionados chinos. Hubo más de 50.000 personas en la cancha y cada vez que Leo tocaba el balón recibía una ovación. Si bien aplaudieron algunas jugadas bonitas de Costa de Marfil, todo el estadio quería que ganara la Argentina, por Messi y por el resto de sus figuras.
Seguro que Messi tiene cosas para mejorar en lo futbolístico, pero el tiempo juega en su favor para hacerlo.
Periodista del diario Titan Sports, de China
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