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martes 8 de julio, 4:57 PM
Tegucigalpa, 8 jul (EFE).- El director de Migración y Extranjería de Honduras, Germán Espinal, renunció hoy a su cargo de manera "irrevocable por falta de apoyo" oficial y "amenazas de muerte" a él y su familia.
Espinal dijo a Efe que "hay muchas presiones y muchos intereses en juego" que no le motivan a "seguir en el cargo", y admitió que no ha recibido el apoyo necesario para la institución por parte de al menos un alto cargo del Gobierno que preside Manuel Zelaya, cuyo nombre se reservó.
"Así no se puede trabajar, aunque cuando asumí el puesto sabía que tendría muchas presiones de sectores involucrados en la trata y tráfico de personas", subrayó Espinal.
El 2 de mayo pasado Espinal y el secretario general de la Cancillería de Honduras, Juan Ramón Rivera, se retiraron temporalmente de sus cargos para facilitar una investigación sobre tráfico de cubanos en el país, aunque ninguno de ellos había sido implicado en ese ilícito.
Entonces, Espinal y Rivera explicaron que esta decisión significaba que quedaban separados voluntaria y temporalmente de sus puestos mientras el Ministerio Público llevaba adelante la investigación, e insistieron en que no estaban involucrados en el tráfico de cubanos.
Las investigaciones sobre el tráfico de cubanos no han avanzado con la celeridad deseada, lo que también apresuró la salida de Espinal, quien además indicó a Efe que deja la Dirección de Migración y Extranjería "por amenazas de muerte" a él y su familia, y "por recomendación médica".
En una carta dirigida al secretario de Gobernación y Justicia, Víctor Meza, Espinal le expresa: "Desde un inicio fui objeto de presiones, recursos legales para inmovilizar mi acción, amenazas telefónicas y por Internet, seguimiento y vigilancia ofensiva, asalto violento en locales y viviendas de mi familia".
Añade que uno de sus hijos tuvo que cambiar de domicilio en Tegucigalpa "como medida de protección para él y su familia, después de haber sido víctima de asalto, robo y amenaza a su vida" por parte de desconocidos.
Algunos de los cubanos que tramitaron documentos de manera irregular para llegar a Honduras aparecieron después en Estados Unidos, según denuncias de fuentes oficiales estadounidenses.
Espinal recordó que el tráfico de personas que intentan llegar de manera ilegal a Estados Unidos se ha convertido en un gran negocio para las bandas organizadas que operan en Centroamérica, las que a un cubano le cobran entre 18.000 y 24.000 dólares, mientras que de un chino pueden recibir una paga de hasta 60.000 dólares.
En lo que respecta a los cubanos, dijo que han creado una red que opera entre Estados Unidos y Centroamérica.
Como ejemplo de lo que son las bandas de traficantes de personas citó que 22 cubanos que salieron ilegalmente de Honduras y Guatemala con destino a Estados Unidos, hace unos dos meses, al llegar a México fueron rescatados por la fuerza por cubanos que residen en Miami y llevados a territorio estadounidense.
Espinal expresó que el tráfico de personas en Honduras es el tercer negocio más rentable después del narcotráfico y el robo de vehículos. EFE
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