La Nacion

Críticas para la tribuna local, mientras el país se prepara para endeudarse

domingo 8 de noviembre, 12:54 PM

Como un mediocampista que busca distribuir el juego hacia ambos laterales de la cancha, el ministro Amado Boudou pasó por el frío otoño escocés con la consigna de humillar un poco más verbalmente al FMI mientras la Argentina se prepara para tratar de volver a los mercados de deuda ante la imposibilidad de mantener la fantasía de "Vivir con lo nuestro".

Cada vez que puede, el funcionario castiga a la conducción y al staff del Fondo, salvaguardando sólo la figura del jefe del organismo, Dominique Strauss-Kahn, tal vez pensando que en el futuro el francés puede hacer alguna gestión que facilite un acuerdo con el Club de París.

La estrategia del ministro es, todavía, eficaz, porque los mercados están entusiasmados a la espera del canje de la deuda y, a la vez, la retórica dura cumple con las premisas de presunto progresismo de la política económica del kirchnerismo.

Si realmente el G-20 aceptó que el FMI no sea un organismo de supervisión y control sobre las naciones que integran este nuevo núcleo de poder, en línea con lo que pidieron la Argentina y otros países, Boudou podrá anotarse otro triunfo para la tribuna política interna.

Y en el exterior, nadie se asustará tampoco por el desprecio retórico del ministro hacia al Fondo, porque desde los sectores más conservadores y reaccionarios hasta la izquierda más radical del mundo detestan a este organismo de crédito.

Los ojos del mundo no están puestos ahora sobre la Argentina; muchos inversores prefieren esperar a las elecciones para ver si un gobierno más cercano a los mercados los mima un poco más desde 2011.

Pero si el kirchnerismo se resigna a tener que volver a acercarse a los mercados financieros para alimentar sus chances de crecimiento y sus aspiraciones de mantener el control de la caja, la indiferencia puede llegar a volverse preocupación por todo lo que el Gobierno hizo mal y todo lo que no hizo bien, más allá de los poco relevantes informes del FMI.

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