La Nacion

McCain relanza su campaña con un ex asesor de Bush

viernes 25 de julio, 3:00 AM

WASHINGTON.- Consciente de que su gran sueño de arribar con gloria a la Casa Blanca se le escapa de las manos, el republicano John McCain dio luz verde a un plan para renovar su equipo de campaña, afinar su mensaje y, por sobre todo lo demás, tirarle con toda la munición que le sea posible a su rival, Barack Obama.

El nuevo mandamás de su campaña es el "sargento Schmidt", como el propio McCain apoda a uno de los estrategos que, liderados por Karl Rove, llevaron a George W. Bush a ganar su reelección en 2004 después de sobrellevar meses como segundo en las encuestas tras el senador John Kerry.

Fue Steve Schmidt, tal su nombre, el responsable de demoler la imagen del demócrata, al pintarlo de apático y dubitativo. El panorama, sin embargo, parece complicado para Schmidt.

Las encuestas de Fox, Gallup, NBC y Rasmussen muestran a McCain entre uno y cuatro puntos por debajo de Obama, lo que demuestra que no obtuvo beneficios de los cuatro meses más de campaña presidencial respecto de los demócratas, que cerraron más tarde sus primarias.

A partir de ahora, anticipó Schmidt a sus colaboradores, la campaña ofrecerá un mensaje positivo ("McCain está por encima de las diferencias partidarias para mejorar al país"), otro negativo ("Obama es una incógnita demasiado riesgosa para estos tiempos"), y una constante: atacarán al demócrata todos los días y buscarán erosionar su protagonismo.

¿En qué se traduce ese plan? Minutos después de que Obama concluye cada discurso de su gira por el Medio Oriente y Europa, McCain o algún colaborador sale a remarcar alguna de sus frases como una inconsistencia con lo que ha dicho en el pasado.

Su equipo también difundió la versión de que el republicano estaba por anunciar el nombre de su compañero de fórmula, con lo que le quitó minutos en el aire a su rival en Bagdad.

¿Otro ejemplo? Ayer, mientras Obama descollaba en Berlín, McCain eligió un restaurante alemán en Columbus, Ohio, para un acto. "Me encantaría dar un discurso en Alemania. Pero preferiría darlo como presidente de Estados Unidos, más que como candidato", ironizó, antes de destacar que prefiere recorrer este país antes de volar a Irak, que, comentó, visitó varias veces más que su rival.

¿Otro ejemplo más? También ayer, el equipo de Obama canceló una visita al hospital militar en Alemania donde se atiende a los veteranos de Irak y Afganistán que, por la gravedad de sus heridas, quizá no lleguen a Estados Unidos.

La cancelación se produjo para evitar que esos soldados queden en medio de una acción que podría interpretarse como meramente electoralista. ¿Respuesta del vocero republicano Brian Rogers? "Obama se equivoca. Nunca es inapropiado visitar a nuestros hombres y mujeres en las fuerzas armadas".

Con el relanzamiento de la campaña, algunos miembros del oficialismo se ilusionan con que comience una nueva etapa electoral. "Ahora que Schmidt está en la campaña ya noté cambios positivos", dijo a LA NACION una republicana que participó de la campaña de 2004 y trabajó antes y después en la Casa Blanca con Bush.

El hoy estratego de McCain también estuvo cerca del Salón Oval. Trabajó para el controvertido vicepresidente Dick Cheney y ayudó a llevar a Samuel Alito y John Roberts a la Corte Suprema, antes de marcharse a California en 2006 para liderar la campaña que logró la por entonces improbable reelección del gobernador Arnold Schwarzenegger.

Cronómetro político

Pelado, macizo y de 37 años, Schmidt es célebre por su carácter explosivo y el rigor militar (de allí su apodo) con que dirige a sus colaboradores, a quienes llegó a cronometrar para instarlos a hacer más rápido sus tareas.

Por lo pronto, Schmidt no someterá a McCain a las grandes multitudes, como ocurre con Obama, que ayer convocó a 200.000 personas en Berlín.

Más bien, buscará esmerilar a su rival. ¿Cómo? A partir de ahora, los republicanos repetirán todos los días que es demasiado de izquierda, que desconoce los verdaderos valores del pueblo norteamericano tras pasar sus años de formación a un océano de distancia en Hawaii e Indonesia o en una torre de marfil (Harvard), antes de rumbear hacia Chicago y escuchar los sermones del polémico pastor Jeremiah Wright durante dos décadas.

Claro que los demócratas tampoco se quedan atrás. Su Comité Nacional calificó el ascenso de Schmidt como otra prueba más de que McCain sólo garantizaría la continuidad de la administración Bush-Cheney.

Por Hugo Alconada Mon
Corresponsal en EE.UU.

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