viernes 8 de agosto, 3:27 AM
Por Brian Homewood
SHENYANG (Reuters) - La selección de fútbol de Brasil volvió a incurrir en sus conocidos defectos cuando no pudo superar a un equipo belga que terminó con nueve hombres, antes del triunfo por 1-0 del conjunto sudamericano en su debut en los Juegos Olímpicos de Pekín.
A pesar de su abundancia de talento, los brasileños se desempeñaron a los tropezones y necesitaron de un gol del mediocampista Hernanes a los 78 minutos para vencer al resistente conjunto de Bélgica.
Dunga, quien también dirige al seleccionado mayor, tuvo suerte de no haber tenido que pagar por su típica actitud conservadora al superpoblar el mediocampo y dejar aislados y frustrados a sus delanteros en el partido por el grupo C.
Alexandre Pato, sustituido en el segundo tiempo, se vio forzado a batallar en soledad contra dos o tres defensores belgas.
Ronaldinho, su compañero de ataque, pasó gran parte del partido expectante en la línea lateral izquierda, pidiendo en vano que le pasaran el balón.
El capitán del equipo de Brasil, que fue incluido como uno de los tres futbolistas mayores en el torneo olímpico sub 23, mostró parte de su famoso repertorio de trucos pero encontró complicada la situación, a pesar de ser, por varios años de diferencia, el jugador de más edad en el campo de juego.
ENORME PRESION
Dunga se encuentra bajo la enorme presión de estar obligado a llevar a su país la primera medalla olímpica dorada y aredimirse por las recientes pobres actuaciones del equipo mayor, el que recientemente cayó frente a Venezuela y Paraguay en encuentros sucesivos y no ha hecho goles en los últimos tres partidos en condición de visitante.
El director técnico culpó a sus rivales, al campo de juego y a la falta de tiempo de preparación del equipo brasileño por los problemas enfrentados en el partido jugado el jueves.
"Nos enfrentamos a rivales que entrenaron durante cuatro meses, mientras que nosotros nos reunimos hace apenas 15 días," dijo.
"Fue difícil enfrentarnos a un equipo que envía a todos sus jugadores detrás del balón, y en un terreno de juego que no le permite a uno tener el control sobre la pelota," agregó.
Sin embargo, relativizó el asunto al afirmar que "el primer partido es siempre duro."
Ronaldinho, que espera usar el evento olímpico como un trampolín para dar un nuevo impulso a su carrera, prometió que tanto él como su equipo se desempeñarán mejor a medida que el torneo avance.
"El primer encuentro en los Juegos siempre es complicado. Vamos a tener que intentar y lograr mejorar en cada partido," dijo Ronaldinho, cuyos meses finales en el Barcelona estuvieron plagados de problemas relacionados con lesiones y con su estado físico.
"No he jugado un partido oficial de fútbol en cuatro meses. Estoy feliz de volver," agregó.
(Editado en español por Luis Ampuero)
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